¿Qué tiene todo esto que ver con la poesía? ¿O con el arte?

Publicado: septiembre 1, 2007 de smercados en arte en el capitalismo, lucha de clases, poder, poesía

En la última semana de marzo 2006, un proyecto de ley punitivo y cínico contra la inmigración se presentó al Congreso y se aprobó en la Cámara de Representantes. Como la mayoría de ustedes saben, sectores fundamentales de las economías occidentales dependen del trabajo pagado con salarios ínfimos y de la vulnerabilidad social de los refugiados económicos – en Estados Unidos, especialmente, provenientes de la frontera sur. Esta ley convertiría en delito no sólo emplear, sino dar ayuda médica, incluso agua o comida, a un inmigrante “ilegal”. Entre Estados Unidos y México, una frontera amurallada y defendida con las armas haría volver atrás a estos refugiados económicos. La hipocresía y el flagrante racismo de esa ley hicieron levantarse a una gran masa de población. Líderes de comunidades lo propagaron, llamando a emisoras de radio en habla hispana para anunciar manifestaciones de protesta. De repente – aunque estos acontecimientos no son nunca repentinos – una serie masiva de marchas de protesta salió a las calles de Los Ángeles, Chicago, Nueva York, Detroit, Atlanta, Denver, Houston, y otras ciudades grandes y más pequeñas – las manifestaciones más grandes en la historia de muchas de esas ciudades. No sólo gente de México y América Central; también grupos de inmigrantes de Asia, África, El Caribe, Filipinas, de comunidades árabe-americanas: familias, estudiantes, activistas, sindicatos, gente del clero, muchos de aquellos en riesgo de despido o deportación se opusieron a ese proyecto de ley. Millones de personas. Un movimiento de clase trabajadora diferente de movimientos anteriores. Una nueva articulación de la dignidad y la solidaridad. Y una nueva generación politizada que crecía en parte de esas marchas, como, por ejemplo, una coalición de jóvenes latinos y afroamericanos.
Desde luego, hay una resistencia política mucho más grande organizándose – mencionaré simplemente Chiapas, Seattle, Buenos Aires, Génova, Pôrto Alegre, Caracas, Mumbai, las calles de París y otras ciudades europeas – por no mencionar movimientos mundiales de mujeres y pueblos indígenas, que nunca han llegado a desaparecer – y los movimientos de liberación gay y lesbiana aliados con, y emergiendo frecuentemente de aquellos.
(…) ¿Qué tiene todo esto que ver con la poesía? (…) En palabras del Galileo de Brecht, dirigidas a los científicos en una era nuevamente comercial, pero que también representan un desafío para los artistas: ¿Para qué estamos trabajando?

Estados Unidos, marzo 2006

Adrienne Rich, Poetry and Commitment, 2006.

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comentarios
  1. Anónimo dice:

    Un cierto tipo de práctica discursiva – absolutamente estéril en sí misma- ha venido ignorando sistemáticamente las circunstancias externas en torno al texto artístico. Sin embargo, ¿cómo obviar el contexto en que se produce cualquier afirmación? ¿Cómo no tener en cuenta el cómo, el dónde, el por qué se produce cualquier manifestación del arte y la manera en que estas circunstancias la condicionan? No hacerlo amputa su valor y su(s) último(s)significado(s)

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